En junio de 2025, mejoramos nuestra sistema de vigilancia medioambiental para comprender mejor cómo las precipitaciones y la escorrentía superficial afectan a la calidad del agua y a la salud del suelo en los paisajes agrícolas. Este nuevo sistema de seguimiento continuo basado en eventos nos permite captar acontecimientos hidrológicos clave a medida que se producen, especialmente durante y después de las precipitaciones, proporcionando información en tiempo real sobre cómo influyen las prácticas de gestión del suelo en la escorrentía y la contaminación.
Los primeros eventos de vigilancia se registraron con éxito en Agosto de 2025, y la recogida de datos está en curso. Cada evento de escorrentía pluvial proporciona información valiosa sobre flujo de agua, transporte de sedimentos y residuos de plaguicidas que salen de los campos. Este flujo continuo de datos nos ayuda a comprender tanto el momento como la intensidad del movimiento de los contaminantes del suelo a los sistemas acuáticos.
Uno de nuestros principales objetivos de investigación es analizar las concentraciones de plaguicidas en las aguas de escorrentía y los sedimentos. Estas sustancias pueden degradarse rápidamente tras su aplicación, por lo que es esencial recoger muestras con rapidez para obtener resultados precisos. Por ello, nuestros equipos de campo están en alerta máxima para recoger muestras en cuanto se producen las primeras lluvias, antes de que la degradación química enmascare la realidad.
Por qué es importante
Los resultados de este programa de seguimiento pondrán de relieve varios servicios ecosistémicos esenciales:
- Calidad del agua - Comprender cómo se mueven los productos químicos agrícolas por las aguas superficiales ayuda a diseñar estrategias para reducir la contaminación y proteger la vida acuática.
- Control de la erosión del suelo - La medición de los sedimentos en la escorrentía permite evaluar el impacto de la pérdida de suelo en la productividad y en los sistemas hidrológicos aguas abajo.
- Sostenibilidad de la producción alimentaria - Vincular la salud del suelo, la calidad del agua y la gestión de la tierra fomenta la resistencia del sistema alimentario y la productividad agrícola a largo plazo.

